He pasado tres días con unos mareos horribles. Todo bailaba a mi alrededor, de día y de noche. Con los ojos abiertos malo y con los ojos cerrados peor.
Hubo un momento en que la cabeza me pesaba tanto que casi me hace caer.
He tenido que ver al traumatólogo y al otorrino y, al final, el diagnóstico fue: Vértigo posicional paroxístico benigno.
Menos mal que ya estoy mejor.

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